Don Ángel Fernández Artime

RM

Ángel Fernández Artime, de 53 años, nació el 21 de agosto de 1960 en Gozón-Luanco (Oviedo), emitió la primera profesión salesiana el 3 de septiembre de 1978 en Mohernando (Guadalajara), la profesión perpetua el 17 de junio de 1984 en Santiago de Compostela y fue ordenado sacerdote el 4 de julio de 1987 en León.

Originario de la Inspectoría (Provincia) Salesiana Santiago el Mayor, con sede en León, fue encargado de pastoral juvenil, Vicario Inspectorial y, del 2000 al 2006 fue Provincial (Inspector). Al terminar su mandato como Inspector, fue nombrado director del colegio salesiano de Orense. En 2009 fue nombrado provincial de la Inspectoría Argentina Sur, con sede en Buenos Aires, cargo que ocupaba en este momento. Estos días participaba en el Capítulo General 27 que lo ha elegido como X sucesor de Don Bosco.

También fue miembro de la comisión técnica que preparó el Capítulo General 26, que se celebró en 2008. Es licenciado en Teología Pastoral, Filosofía y Pedagogía.

Ángel Fernández Artime, Rector Mayor de los Salesianos: hombre de fe, optimista y entusiasta de la misión salesiana a favor de los jóvenes

“El Señor ha sido grande y estamos contentos. Nos ha dado el X Sucesor de Don Bosco en la persona de don Ángel Fernández Artime. Felicidades”. Con este tuit anunciaba don Pascual Chávez, IX Rector Mayor de los salesianos, la elección del español Ángel Fernández Artime como nuevo Superior General de la Congregación Salesiana. La elección se produjo el 25 de marzo de 2014, en Roma, en el marco del 27 Capítulo General de los hijos de San Juan Bosco.

Los 207 salesianos representantes de toda la Congregación tenían la responsabilidad de elegir a un nuevo Rector Mayor y al Consejo General. Fernández Artime participaba en este Capítulo por ser Provincial de una de las provincias salesianas de Argentina. Y ya tenía, al terminar el Capítulo, un nuevo cometido: había sido nombrado Provincial de una de las dos nuevas provincias salesianas de España, que comenzarían a funcionar el 7 de junio. Por eso había dejado las maletas en Madrid, a donde volvería tras participar en el Capítulo General.

Pero los caminos del Señor… La elección del nuevo Rector Mayor recayó sobre él, y en las palabras para aceptar el nombramiento dijo: “Me pongo en las manos del Señor y pidamos a Don Bosco y a María Auxiliadora que nos acompañen y que me acompañen, en la fraternidad con los salesianos y con la Congregación, y con fe acepto”. Como nos comentaría luego, sóoo desde la fe y la confianza en Dios podía aceptar este importante reto.

El Rector Mayor es una persona apasionada por el carisma salesiano. Se le nota en sus conversaciones, en las ideas que expone sobre el futuro de la Congregación. No deja de repetir que “los jóvenes más desfavorecidos nos necesitan”. Es un hombre de fe, que mira la realidad buscando la voluntad de Dios, y la mira con optimismo. Como salesiano, tiene bien claro cuál es la finalidad de la Congregación en el anuncio del Evangelio, y quiere entusiasmar a los hermanos, a la Familia Salesiana, para ser fieles al carisma transmitido por San Juan Bosco.

Los que han convivido más tiempo con él, destacan que es un hombre muy cercano, dialogante, detallista, que se esfuerza por comprender al otro y ponerse en su lugar.